Los entornos híbridos de Active Directory (AD) que constan de dominios de AD y de Entra ID pueden resultar complejos de gestionar. Cuando los parámetros de configuración se distribuyen entre varias consolas, puede resultar difícil aplicar y hacer cumplir las políticas de forma coherente en todos los dominios.
Como consecuencia, muchas organizaciones tienen dificultades para gestionar adecuadamente los privilegios de los empleados que se incorporan, cambian de departamento o abandonan la empresa, así como para eliminar los privilegios inactivos. Los ciberdelincuentes pueden aprovechar los permisos excesivos de diversas formas, lo que causa un perjuicio considerable a la empresa.
La gestión del ciclo de vida de los usuarios es fundamental para garantizar que no se pasen por alto los privilegios excesivos y permanentes. En entornos AD híbridos, esto requiere una gestión centralizada que aplique las políticas de forma coherente en todos los dominios.